Brigadieres exponen sobre liderazgo y mando efectivo en conferencia continental

En el marco de los acuerdos de cooperación entre las Armadas del continente americano, el pasado viernes 17 de abril se realizó una conferencia sobre liderazgo en las Escuelas Matrices. La instancia contó con la participación de dos representantes de la Escuela Naval “Arturo Prat”, quienes compartieron el modelo formativo que define al plantel naval chileno.

La exposición, titulada “¿Cómo se forja el mando efectivo en la Escuela Naval?”, estuvo a cargo de la Brigadier Mayor María Ignacia Izquierdo Mujica y el Brigadier Infante de Marina (IM) Santiago Kottmann Ramírez. Durante su intervención, los Brigadieres profundizaron en la esencia del mando, definiéndolo no solo como una facultad de autoridad, sino como el ejercicio integral de conducir personas hacia un objetivo común en cualquier circunstancia.

La presentación detalló la estructura progresiva que permite a un Cadete Naval adquirir las competencias de mando a lo largo de sus cuatro años de formación. En el caso de primer año, su enfoque es aprender a obedecer. Bajo un régimen de alta disciplina, el Cadete comprende que no se puede ejercer un mando sin haber interiorizado primero la importancia de obedecer órdenes y tener espíritu de Cuerpo.

Mientras, el segundo año se centra en la guía y orientación, donde se descubre que mandar implica preocuparse de que el otro cuente con las herramientas necesarias para cumplir sus tareas. Además, tercer año se centra en la supervisión y delegación, desarrollando la confianza en el equipo para lograr que el sistema funcione sin la intervención directa en cada detalle. Finalmente, los Brigadieres asumen el rol central, donde viven una verdadera práctica profesional, asumiendo responsabilidades reales en la formación y evaluación de sus pares.

Cabe destacar, que este modelo permite que el mando se aprenda ejerciéndolo, siempre bajo la premisa de que el mayor desafío es liderar mientras se continúa en proceso de formación de los Cadetes Navales. Al respecto, el Brigadier IM Kottmann reflexionó sobre el impacto de esta formación en su desarrollo personal: “En lo personal este proceso fue desafiante; al ir analizando el rol que cumplimos como Brigadieres dentro de la Escuela, me di cuenta de lo interiorizado que lo tenemos y la importancia de cómo nos vamos desenvolviendo en el día a día”.

Por su parte, la Brigadier Mayor Izquierdo resaltó el valor del intercambio académico con otras naciones: “El presentar la manera en que funciona nuestra Escuela a otros planteles de América fue una experiencia muy buena, y poder escuchar la experiencia de ellos fue muy enriquecedor para nosotros”.

La actividad concluyó reafirmando el compromiso de la Escuela Naval por depositar la confianza en sus Brigadieres, permitiéndoles forjar un mando que organiza y guía a los menos antiguos.