La Escuela Naval “Arturo Prat” celebró la Revista General de Reclutas, una ceremonia que simboliza el cierre del período de instrucción del Batallón de Reclutas y da inicio al nombramiento de los nuevos Cadetes de primer año, este jueves 2 de abril.
Desde su ingreso el pasado 22 de enero, los 173 jóvenes provenientes de distintas localidades del país han sido parte de un exigente proceso formativo, integrándose al régimen naval e iniciando su camino profesional en la Institución.
Previo a esta instancia, los Reclutas enfrentaron diversas evaluaciones, como la Revista Individual, donde fueron calificados en su capacidad para ejecutar movimientos militares básicos, paso regular y presentación de su armamento, y la Revista por Sección, desarrollada por cursos y supervisada por los Oficiales del plantel.
En el Patio del Buque, autoridades militares y familias pudieron apreciar el resultado de este intenso período de formación, donde los Reclutas demostraron disciplina, cohesión y habilidades militares a través de distintos ejercicios, entre ellos el armado de pabellones y la salva de honor.
“El haberse hecho merecedores a ser Cadetes Navales es un gran logro que alcanzaron ustedes mismos, con su sacrificio, esfuerzo y perseverancia, es decir, por sus méritos”, señaló el Director, Capitán de Navío Juan Pablo Castro Brahm, destacando el compromiso demostrado durante estos meses.
En esta línea, la Oficial de la Segunda Compañía, Teniente 1° Cristina Casas-Cordero Menéndez también valoró el proceso vivido por los jóvenes, subrayando el crecimiento alcanzado durante la instrucción: “Este período ha sido exigente, pero profundamente formador. Hemos visto cómo cada Recluta ha enfrentado sus propios desafíos con determinación, fortaleciendo no solo sus capacidades militares, sino también su carácter y espíritu de equipo. Para nosotros, es motivo de orgullo ver en quiénes se están convirtiendo”.
Durante la ceremonia, se otorgaron reconocimientos a quienes destacaron por su desempeño:
Al recibir este último reconocimiento, el propio Recluta Cisternas destacó el carácter colectivo de su logro, señalando que “ser reconocido como Mejor Recluta, para mí más que un logro personal es un logro grupal, ya que sin el apoyo de mi división, Brigadieres y Oficiales no lo habría podido conseguir”.
Con la finalización de esta ceremonia, los ahora Cadetes de primer año inician una nueva etapa en su formación, enfrentando nuevos desafíos que los prepararán para convertirse en futuros Oficiales de la Armada de Chile.