Asumir el rol de Cadete Naval es un desafío. Requiere motivación, una voluntad muy fuerte y un deseo de realización personal muy vivo. Este proceso genera pasión por la carrera naval, un constante dinamismo y espíritu de superación permanente.

Todo esto es posible si se desea ser un líder ... "un conductor de hombres", amante de desafíos, de aventura y, por sobretodo, el deseo de concretar un proyecto personal de formación integral, el verdadero capital de quien busca el éxito.

La Escuela Naval busca forjar Marinos de bien, capaces de pensar con lucidez, flexibilidad, progresar en el camino de la creatividad y actuar en todo momento con espíritu crítico para fijar los puntos claves y superarlos.